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sábado, 3 de febrero de 2007

Cervantes & Shakespeare quieren a Leonor


Pues va a ser que no, que no les vamos a hablar de la musa del blog. De la divina Leonor Watling, les hablamos de la Leonor a la que da vida Elena Anaya en pleno s. XVI. Si les hablo del tandem París-Fejerman es posible que les venga a la mente las hilarantes A mi madre le gustan la mujeres con la musa del blog haciendo de una Elvira neurótica o Semén, una historia de amor con papa e hijo Alterio (que te hace pensar, no sé con cual de los dos me quedaría). Pues esta vez Inés París ha decidido saltar sin compañia y le ha salido muy bien la jugada nos transporta a un divertido siglo XVI en donde dos caballeros de la pluma (que no con pluma) se debaten por una misma mujer, que a su vez está prometida con un tercer hombre. Sí, sí lo que oyen, una comedía de enredo al más puro estilo y la París sale de rositas con tal difícil reto, cosigue arrancar carcajadas, consigue emocionar y consigue que el público se sienta participe de esta historia bilingüe que yo ya esperaba como agua de mayo, porque hay que seleccionar con pinzas los estrenos que nos llegan a la cartelera. (esperemos que el cambio de ciudad beneficie al cambio de carteleras y se estrenen filmes más suculentos)
(el trio protagonista en la foto, de izquierda a derecha, Juan Luis Galiardo como Cervantes, en el medio la bella Leonor, la mujer de promiente escote, Elena Anaya, y a su derecha el irónico inglés William Shakespeare en la piel de Will Kemp)

Tras la batalla de Lepanto el manco Cervantes, interpretado por Juan Luis Galiardo, se dedica a cobrar impuestos y una noche llega al castillo manchego del prometido de Leonor, ella enseguida muestra interés por el autor. Quiere que le escriba una obra para el día de su boda pero cuando se lo propone Cervantes le comenta que ha dejado de escribir. Unos hechos que vive el escritor esa misma noche le devolverán su musa y se pondrá con una obra.

En otro cantar anda el inglés, William con el rostro de Will Kemp, en el último día que pasa Leonor en Londres este la ve y se enamora perdidamente y decide seguirla hasta España. Históricamente hay unos años que no sé sabe donde estuvo el mejor de los escritores ingleses y París imagina que bien pudo estar en nuestro país inspirándose con nuestras mujeres y nuestro vino. Partiendo de esta base, Leonor tiene que hacer pasar a William por un sirviente y se darán situaciones cómicas.
Como secuandario tenemos a la hermana pequeña de los Alterio, Malena que deja la comunidad más loca para meterse en la piel de la hija celosa del Duque de Obanto, que no desea que su padre su case porque ella y sus hermanas perderan toda la herencia y se pasa el filme conspirando contra la pobre Leonor, está como siempre divertida. Su padre, es decir el mismisimo Duque de Obanto es José Mª Pou que pese a no ser tan agraciado como Leonor esperaba es bastante rico y ofrece un puesto de duquesa con el contrato matrimonial, una oferta que Leonor no debe rechazar.
Por última una secundaria que siempre es de lujo, la gran dama de la escena Geraldine Chaplin, que es la dueña de Leonor y trata de evitarle problemas a la niña pero es que es muy cabezota y por mucho que su dueña la cuide ella la acaba liando, le dará muchos dolores de cabeza. Es un capricho su presencia en este filme.
La película cuenta con una excelente banda sonora a cargo del experimentado Trevor Jones que consigue darle ese aroma de corte al filme. Otro punto favorable es el vestuario de época y la fotografia de la que se encarga Néstor Calvo.

En la producción contamos con dos grandes Carlos Saura y el mismisimo Cervantes, Juan Luis Galiardo. Y la película tiene un guión de la propia directora pero basado en una idea de Tirso Calero y Miguel Ángel Gómez, un guión lleno de ingenio y con buenas frases que arrancan sonrisas, ha sido un buen paso el salir a torear ella sola...

Que por fin vuelve a verse por la cartelera buen cine español, ya se echaba de menos... Nuevo aplauso para el cine español...









lunes, 15 de enero de 2007

Cuenta lo que fuimos



"Cuenta lo que fuimos" de boca de Sebastián Copons, fiel amigo del capitán, ésta es una frase que encierra el espíritu de Alatriste, crónica de un tiempo pasado y ante todo de un hombre, que bien podría ser el re.ejo de muchos otros hombres con el apodo de capitán. Eso mismo hacen Pérez- Reverte en sus novelas y Díaz Yanes en su película, contarnos lo que fueron aquellos que intentaron mantener la supremacía española, salvar un imperio que hasta el menos ducho en Historia conoce como el Imperio en el que no se ponía el sol. Felipe IV, Velázquez, Quevedo, el Conde- Duque de Olivares, la Santa Inquisición,... en definitiva, el Siglo de Oro español. Muchas de sus personalidades y acontecimientos más conocidos quedan patentes, dibujados con magnífica pluma en la novela y plasmados admirablemente en la película. Una buena dirección ayuda pero ante todo la fotografía de Paco Femenia consigue que un siglo XVII oscuro y decadente sea palpable en cada minuto del metraje.
Es evidente una lograda dirección artística de Benjamín Fernández que consigue que la ambientación en esas preciosas localizaciones de Úbeda y Baeza sea perfecta, acompañada por el maquillaje y peluquería de Cecilia Escot y José Luís Pérez, ensalzado con el vestuario de Francesca Sartori... todos estos aspectos completan este cuadro que parece sacado del pincel de Velázquez. Apreciar también la melodía que Roque Baños magistralmente ha compuesto, que hace que este no sea cualquier cuadro de la época y tome forma ante nuestra atenta mirada.

Siendo justos hay que aplaudir a Díaz Yanes por su osadía, adaptar una novela histórica de aventuras en España no es tarea sencilla y hacerlo con tal maestría evidencia que no sólo es valiente sino que además es un gran cineasta. La obra destila aroma de la época, el resultado es la imagen clara de quién es Alatriste y el significado de su personaje, el conjunto deja muy buen sabor de boca aunque buscando algún pero tenemos que formular las siguientes preguntas sin respuesta. ¿Por qué el fraile Emilio Bocanegra debía ser una mujer? Cuando vemos a Blanca
Portillo no desprende ese halo que tiene en la novela, no causa miedo. La trama podría haberse continuado pues había material ¿Por qué Díaz Yanes da tijeretazo y desdibuja con ello hechos y personajes como Iñigo Balboa y Angélica de Alquézar?

Vuestras mercedes se estarán preguntando por el alma de la película, por el que da nombre a la primera superproducción española de esta envergadura. El capitán Diego Alatriste no volverá a tener otro rostro que no sea el del audaz Viggo Mortensen para el que no caben los elogios pues consigue superar el bache que supone su falso acento castellano y hacernos ver en todo momento el alma triste que es su personaje. Un hombre valiente, leal, discreto..., que luchará hasta el fin del imperio aunque eso suponga hasta el fin del imperio aunque eso suponga el fin de su propia figura. El intrépido capitán, que usa el grado militar como apodo, se hace acompañar por buenos compañeros que en escena están impecables, su fiel pupilo Iñigo Balboa (Unax Ugalde), la bella actriz Maria de Castro (Ariadna Gil), el rudo Curro Garrote (Antonio Dechent) y el campechano Sebastián Copons (Eduard Fernández).
Sin olvidar retratos de Quevedo (Juan Echanove), el Conde-Duque de Olivares (Javier Cámara), la amada de Iñigo, Angélica (Elena Anaya) y el Conde de Guadalmedina (Eduardo Noriega), todos dejan con ganas de que se les saque más partido. Adaptar cinco libros en una película era una gran dificultad, por ello Díaz Yanes ha optado por fotogra.ar al capitán y contarnos su vida a través de algunas de sus aventuras. Estamos ante una biografía de Alatriste. Todas las virtudes del filme ayudan al actor ¿o bien es Viggo Mortensen el pilar sobre el que se sostiene la película? Seguramente no lo sabremos nunca pues ya nadie se atreverá a soñar con Alatriste imaginándolo con otro aspecto que no sea el de Viggo, que consigue apoderarse del significado de tan poético nombre para mostrarlo en cada mirada, en cada mueca, en cada lucha con su toledana... hemos conocido por fin a don Diego.

¡No queda sino batirse!


A favor
Que en España algunos directores (pocos) empiecen a atreverse con superproducciones arriesgadas en las que se demuestre que podemos alcanzar cotas de mercado igual de altas que en Hollywood¿por qué nadie mira hacia nuestro cine sino nos ponemos a su nivel comercial?
En contra
Ya que era una apuesta comercial podrían haber pensado en una
trilogía pues gustosamente vería dos películas más en las que desarrollaran mejor la historia.
Miradas al reloj
Dos, algunos saltos en el tiempo desconciertan, esto sería achacable a algunos fallos por parte del montaje de José Salcedo.