lunes, 18 de diciembre de 2006

Candidatas a los Premios Goya 2006

Estas son las candidaturas a los premios Goya 2006 que se han dado a conocer hoy mismo:

MEJOR PELÍCULA
'Volver'
'Alatriste'
'Salvador'
'El laberinto del fauno'

MEJOR DIRECTOR
Agustín Díaz-Yanes, por 'Alatriste'
Guillermo del Toro, por 'El laberinto del fauno'
Manuel Huerga, por 'Salvador'
Pedro Almodóvar, por 'Volver'

MEJOR ACTOR
Daniel Brühl, por 'Salvador'
Juan Diego, por 'Vete de mí'
Sergi López, por 'El laberinto del fauno'
Viggo Mortensen, por 'Alatriste'

MEJOR ACTRIZ
Maribel Verdú, por 'El laberinto del fauno'
Marta Etura, por 'Azuloscurocasinegro'
Penélope Cruz, por 'Volver'
Silvia Abascal, por 'La dama boba'

MEJOR ACTOR DE REPARTO
Antonio de la Torre, por 'Azuloscurocasinegro'
Juan Echanove, por 'Alatriste'
Juan Diego Botto, por 'Vete de mí'
Leonardo Sbaraglia, por 'Salvador'

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
Ariadna Gil, por 'Alatriste'
Blanca Portillo, por 'Volver'
Carmen Maura, por 'Volver'
Lola Dueñas, por 'Volver'

MEJOR DIRECTOR NOVEL
Carlos Iglesias, por 'Un franco, 14 pesetas'
Daniel Sánchez Arévalo, por 'Azuloscurocasinegro'
Javier Rebollo, por 'Lo que sé de Lola'
Jorge Sánchez Cabezudo, por 'La noche de los girasoles'

MEJOR ACTOR REVELACIÓN
Alberto Amarilla, por 'El camino de los ingleses'
Javier Cifrián, por 'El próximo Oriente'
Quim Gutiérrez, por 'Azuloscurocasinegro'
Walter Vidarte, por 'La noche de los girasoles'

MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN
Ariana Ugarte, por 'Cabeza de perro'
Ivana Baquero, por 'El laberinto del fauno'
Bebe, por 'La educación de las hadas'
Verónica Echegui, por 'Yo soy la Juani'

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Daniel Sánchez Arévalo, por 'Azuloscurocasinegro'
Guillermo del Toro, por 'El laberinto del fauno'
Jorge Sánchez Cabezudo, por 'La noche de los girasoles'
Pedro Almodóvar, por 'Volver'

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Agustín Díaz-Yanes, por 'Alatriste'
Antonio Soler, por 'El camino de los ingleses'
José Luis Cuerda, por 'La educación de las hadas'
Lluís Ascarazo, por 'Salvador'

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
'Cineastas en acción'
'Hecuba, un sueño de pasión'
'Más allá del espejo'
'La silla de Fernando'

MEJOR PELÍCULA EUROPEA
'Copying Beethoven'
'El viento que agita la cebada'
'The queen' 'Scoop'

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA DE HABLA HISPANA
'American visa', de Bolivia
'En la cama', de Chile
'Las manos', de Argentina
'Soñar no cuesta nada', de Colombia

MEJOR MONTAJE
Iván Aledo, por ‘Los Borgia’
Santy Borricón, por ‘Salvador’
José Salcedo, por ‘Alatriste’
Bernat Vilaplana, por ‘El laberinto del Fauno’

MEJOR DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN
Cristina Zumárraga, por 'Alatriste'
Eduardo Santana, Ricardo García y Gido Simonetti, por 'Los Borgia'
Bernat Elías, por 'Salvador'
Antonio Norella, por 'Volver'

MEJOR MÚSICA ORIGINAL
Roque Baños, por 'Alatriste'
Javier Navarrete, por 'El laberinto del fauno'
Lluís Llach, por 'Salvador'
Alberto Iglesias, por 'Volver'

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
'Imaginarte', de Alba Gárate, de 'Azuloscurocasinegro'
'Bienvenido a casa', de Calamaro, Limeón Trueba, de 'Bienvenido a casa'
'Tiempo pequeño', de Bebe y Lucio Godoy, de 'La educación de las hadas'
'Shockal fire ashe', de Bardem y Abdur Rahim, de 'El próximo Oriente'

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Benjamín Fernández, por 'Alatriste'
Bárbara Pérez Solero y María Stilde, por 'Los Borgia'
Eugenio Caballero, por 'El laberinto del fauno'
Salvador Parra, por 'Volver'

MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
Francesca Sartori, por 'Alatriste'
Luciano Capocci, por 'Los Borgia'
Ybonne Blake, por 'Los fastasmas de Goya'
Gina Daigeler, por 'Volver'

MEJOR FOTOGRAFÍA
David Omedes, por 'Salvador'
Guillermo Navarro, por 'El laberinto del fauno'
José Luis Alcaine, por 'Volver'
Paco Femenia, por 'Alatriste'

MEJOR MAQUILLAJE Y/O PELUQUERÍA
José Luis Pérez, por 'Alatriste'
José Quetglas y Blanca Sánchez, por 'El laberinto del fauno'
Ivana Primorae, Susana Sánchez y Manuel García, por 'Los fantasmas de Goya' Ana Lozano y Massimo Gattabrus, por 'Volver'

MEJOR SONIDO
Pierre Gamet, Dominique Menegum y Grisolet, por 'Alatriste'
Miguel Polo y Martín Hernández, por 'El laberinto del fauno'
Widgery, Calleja y James Muñoz, por 'Salvador'
Miguel Rejas, Bermúdez, Laguna y Garrido, por 'Volver'

MEJORES EFECTOS ESPECIALES
Reyes Abades y Rafael Solorzano, por 'Alatriste'
Martí-Ribe, Abades, Burrell, Irastorza, Ruiz, por 'El laberinto del fauno'
Reyes Abades, Félix Berges, Eduardo Díaz, por 'Los fantasmas de Goya'
Juan Ramón Molina, Ferrán Piquer, por 'Salvador'

MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN
'A ciegas' 'Contra cuerpo'
'Equipajes' 'La guerra'
'Propiedad privada'

MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN
'Another way' 'Broken wild'
'El viaje de Said' 'Hasta la muerte'
'La noche de los feos'

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
'De profundis'
'Pérez, el ratoncito de tus sueños'
'El cubo mágico'
'Teo, cazador intergaláctico'

martes, 5 de diciembre de 2006

El camino de los ingleses

Si en 1999 Antonio Banderas sorprendió con “Locos en Alabama”, su debut cinematográfico tras la cámara, con “El camino de los ingleses”, su segundo largometraje como director, las sorpresas se multiplicarán en masa. Y es que esta historia de un grupo de jóvenes que despiertan a la madurez en un verano de finales de los 70 no sólo no pretende atraer al mayor número de público a las salas, sino que abiertamente demuestra desde los primeros minutos de proyección que se trata de una película a contracorriente, un cine antipalomitero que se aleja de las convenciones.

Basándose en la novela de Antonio Soler (responsable también del guión) y a través de un lenguaje poético, a veces casi abstracto, Banderas nos cuenta en un tono onírico y pesimista los miedos, frustraciones, descubrimientos y despertares que implican al paso de la adolescencia a la primera madurez, momento en el que han de tomarse las primeras e importantes decisiones de la vida. Banderas no se lo pone fácil a un público que espere una historia de adolescentes alocados y de pocas luces. Prefiere, al contrario, ahondar de forma compleja y arriesgada en las experiencias vitales de sus protagonistas, observados por un aspirante a locutor de radio interpretado por el televisivo Fran Perea que hace las veces de narrador.

Para dotar a la película de un tono poético y en cierto modo melancólico (en el que en ocasiones, especialmente hacia el final, se advierten influencias del cine de Almodóvar), Banderas se sirve del estupendo trabajo de fotografía de Xavier Giménez y de la música de Antonio Meliveo, también productor de la película.

En el terreno interpretativo destacan sobre todo los trabajos de Alberto Amarilla, Raúl Arévalo y la colaboración de Victoria Abril.

Puede que a veces a Antonio Banderas se le vaya la mano, que no todos los personajes estén suficientemente bien engrasados en la narración de la historia, que haya un cierto vaivén en el (los) tono(s) que desarrolla la película (momentos de gran belleza se mezclan con escenas más burdamente resueltas, sin alcanzar el suficiente equilibrio), que haya algunos altibajos en el ritmo y que la voz en off resulte innecesaria y excesiva en la mayoría de los casos, pero “El camino de los ingleses” presenta en su conjunto un relato arriesgado, valiente y sincero que demuestra el intento de Banderas por hacer una obra artística por encima de resultados en taquilla y concesiones a la galería.

jueves, 30 de noviembre de 2006

"Estoy en la cima del mundo!!!"

Eso mismo gritaria Danny Dravot cuando le coronaron rey de Kafiristan y es que ser descendiente de dioses no es ninguna broma... las aventuras imaginarias de Danny y Peachy contadas por el grande de Rudyard Kipling en El hombre que pudo reinar son solo mejoradas por el relato audiovisual que papà Huston nos regala en The man who would be king.

El hombre que pudo reinar es una obra redonda que Huston solo pudo rodar en 1975 por avatares del destino, muchos problemas con actores primero (la muerte de Humphrey Bogart entre ellos) y con presupuestos se lo impidieron en contadas ocasiones por eso a pesar de ser una obra en esencia moderna rezuma por todos los costados el espiritu del Hollywood clásico de esas "de aventuras" que vienen para contarnos algo grande. En este caso una historia de amistad y lealtad máximas que por encima de lo que el hombre pueda hacer, decir o representar en su vida, tenemos que saber que está la amistad que le ha unido a otra persona en la vida. Que grande es la LEALTAD!!!

Danny y Peachy interpretados por Sean Connery y Michael Caine respectivamente son sargentos británicos arrogantes, que quieren construir su propio imperio después de haber luchado en India por el británico a las ordenes de su majestad y ahora quieren ser sus propios majestades y dejar de rendirle cuentas a nadie. Ambos han encontrado un pequeño país llamado Kafiristan donde ya ha habido 32 reyes y ellos serás los números 33 y 34, sólo tienen que llegar hasta allí, tarea harto difícil que ambos amigos se proponen y consiguen con valor y perspicacia.


Estos dos no se rendirán a pesar de los avatares de la vida y del camino...al igual que Huston no se rindió ante la tarea de rodar tan difícil filme.


Un humor fuera de lo habitual en el cine de Huston y de mano de Connery: "ostras de la China" y frases por el estilo llevan a arrancar más de una carcajada del respetable que no espera que Danny y Peachy sean tan baladrones y tan poco formales como son pero en el fondo y siempre en el corazón tan leales...


Una obra que encoje almas y sobre todo ese final tan antológico que nos lleva a todo a entonar esa marcha en nuestros corazoncitos... si es que Huston sabia tocar sensibilidades...

lunes, 27 de noviembre de 2006

Orson Welles en Hollywood (1941-1948)

En 1938 Orson Welles ya era un reputado director y actor teatral que trabajaba con frecuencia en la radio haciendo representaciones de importantes obras. Ese año, realizó una representación en las ondas de La guerra de los mundos de H. G. Welles tan realista, que los miles de oyentes que en ese momento escuchaban la radio pensaron que realmente el mundo estaba siendo invadido por extraterrestres y salieron espantados a las calles en busca de ayuda.

Este hecho proporcionó una enorme fama al joven Welles, quien recibió una oferta millonaria de la RKO para rodar 4 películas con total libertad, unas condiciones inauditas hasta entonces. Orson Welles se lanzó entonces a la creación de su primer largometraje, un costoso proyecto dirigido y protagonizado por él mismo que se convertiría en un clásico entre los clásicos: Ciudadano Kane. Sus revolucionarias formas narrativas, el innovador uso de la luz y el montaje y la inventiva visual que demostró Welles, son responsables de que Ciudadano Kane encabece con frecuencia las listas de las mejores películas de la Historia del Cine.

Debido en parte a las presiones que el magnate de la comunicación William Randolph Herst ejerció para impedir el estreno de la película (dado que se consideraba que Welles se inspiró en su figura para dirigir su ópera prima), la película fracasó en taquilla a pesar de recibir el respaldo de buena parte de la crítica.

Un año después, Welles presentó su segundo largometraje, la excelente El cuarto mandamiento, en la que no aparecía como actor y en la que continuaba con los valores estéticos y narrativos de su predecesora. Sin embargo, temiéndose un nuevo fracaso en taquilla, la RKO no cumplió su palabra de dar libertad total a Welles y decidió recortar media hora del montaje cambiando también el final sin la aprobación del director. El público dio la espalda a la película igualmente.

Con dos fracasos de taquilla a sus espaldas, Orson Welles trató de filmar una serie de documentales sobre Sudamérica pero la RKO dijo basta y rescindió su contrato. Para colmo de males, fue apartado del rodaje de Estambul (1943).

Apartado de Hollywood como director, Welles se dedicó a trabajar como actor en diversas producciones hasta lograr un contrato para filmar una muy interesante película de cine negro llamada El extraño, en la que también intervino como actor y que le devolvió un cierto prestigio ante la industria al terminar su rodaje en el tiempo establecido y sin sobrepasar el escaso presupuesto inicial.

Inmediatamente después, vuelve a los grandes estudios para rodar La dama de Shanghai, otro largometraje de cine negro protagonizado por él mismo y Rita Hayworth, por entonces esposa de Welles aunque ya en proceso de separación. La presencia de las dos estrellas despertó una gran expectación, así como el cambio de imagen que el director propuso a su esposa, cortando su famosa melena (Rita Hayworth acababa de protagonizar la mítica Gilda) y tiñendo su pelo de rubio platino. Al parecer, Welles presentó un montaje de dos horas y media que horrorizó a su productor, quien dedicó nada menos que un año a recortar en metraje en más de una hora y cambiar la música sin el consentimiento del director. Una vez más, La dama de Shanghai no obtuvo el éxito esperado aunque hoy en día está considerada como una de las grandes obras de su director.

Para la fecha del estreno de La dama de Shanghai (1948), Orson Welles ya había terminado en menos de un mes el rodaje de su primera adaptación cinematográfica de su admirado Shakespeare, una espectacular y visualmente fascinante versión de Macbeth dirigida, protagonizada por él mismo y rodada con un bajísimo presupuesto y una inventiva estética y de puesta en escena que volvieron a demostrar el extraordinario talento de su creador.

Harto de que su trabajo no fuera respetado por los productores y con Hollywood dando la espalda a sus proyectos, Welles abandonó EEUU y se instaló en Europa buscando financiación para sus nuevas películas, donde pudo rodar dos nuevos largometrajes. En los años siguientes sólo trabajó en Hollywood como actor en numerosas producciones con el fin de conseguir dinero para sacar adelante sus proyectos como director. A finales de los 50 regresaría a Hollywood para rodar como director una de sus obras más destacadas, Sed de mal (1958).

domingo, 26 de noviembre de 2006

Forever and ever...


De aquí a la eternidad o cómo contar una de militares metiendo las narices donde no debemos sin que el código Hays nos diga nada...


La acertada colección de El País recupera muchos clásicos entre ellos esta maravillosa historia de amor y guerra que es De aquí a la eternidad. Fantásticamente contada por Zinneman que a pesar de no ser un gran "autor" (si de verdad no se le ve un estilo propio pero es que en la época a poquitos se les veia, es una industria) fue un gran descubridor de muchos de los buenos de Hollywood y que cuenta con una regular carrera en lo que a ocio repercute.


En este caso nos vamos de viaje a Hawai poco antes del ataque japonés de Pearl Harbor, tensión acumulada si les cuento que en el ejército acaba de llegar el joven corneta Prewitt (un insuperable y atormentado, como siempre, Montgomery Clift) que no quiere pelear y todos sus compañeros y sobre todo sus superiores le piensan hacer la vida imposible para que luche en el campeonato de boxeo pero él muy dignamente ha decidido que no lo hará.


Menos mal que contamos con la presencia de el sargento Warden (en la piel del magnifico y ya menos inocente Burt Lancaster) que es el único que es respetable -a pesar de hacer cosas prohibidas- y que cuidará de Prewitt junto con Angelo Maggio (al que le costó mucho de conseguir el papel pero que al final fue suyo por un misero sueldo, la siempre grande VOZ, Sinatra).


Además tenemos a la esposa de Holden el oficial que trata de atormentar a Prewitt, que vive ella misma su propio tormento y tortura, una interesantisima Deborah Kerr que rompe con los moldes a los que nos tenia acostumbrados y empieza a ser sensual y sexual por primera vez en su carrera.


Junto a Clift está la bella Dona Reed que le aporta el toque de distición y clase a esa menos noble profesión que le dan a la chica, en fin que la meten a putilla y luego la hacen pasar por señorita de compañia para pasar el código Hays, listo que era el mandamás Harry Cohn que se las ingenio para pasar todos los filtros (y los pasó, los pasó).


Lo mismo sucedió con la crítica al ejército, que se suavizó con las vueltas de guión y con los cambios posteriores pero aún así alguna le llueve al ejército pero claro está que no se iban a echar arena a los ojos. Por lo tanto corrieron todos a verla además la promoción no pudo ser más buena con Cohn gastando el dinero en publicidad. (((Además subió la venta de camisetas hawaianas - dato del librito de El País-, que chupimega guay!!!! si es que esto de hacer cine es la bomba tio)))


Por lo tanto la película ganó 8 estatuillas doradas: mejor película, mejor director, mejor actriz de reparto (Dona Reed), mejor actor de reparto (Frank Sinatra que como anécdota contar que tuvo que dejar sus vacaciones junto a su amor Ava Gardner en África para la prueba y aceptar y bajisimo sueldo sólo con la condición de que su nombre apareciera en los titulos de crédito junto a los grandes, ya que la voz en esos momentos estaba de capa caida por un problema en la idem), Mejor fotografía en blanco y negro (que como dijo Zinneman era por serle fiel a la novela), mejor sonido, mejor montaje y candidata a cinco oscars: mejor protagonista que quedo dividido entre Burt Lancaster y Montgomerty Clift, mejor actriz protagonista (Deborah Kerr), mejor vestuario y mejor banda sonora...


Ya saben un filme muy premiado con muchos reconociemientos al que solo le falta su visto bueno para pasar al olimpo de los más vistos...


además de la irrepetible imagen del beso en el agua, Mmm, Mmm, Mmm...